La república petrolera y urbaba de la época contemporanea:

 

 

 

La república petrolera y urbana de la época contemporanea:

 

1-La penetración del cápital internacional en Venezuela:

e-El desarrollo inicial de la explotación petrolera.

La producción de petróleo venezolano comienza realmente en 1917 con 121 mil barriles. Para 1926 ya era de 259 millones de barriles y el valor de las exportaciones ascendió a 250 millones de bolívares, superando por primera vez el valor de las exportaciones agropecuarias tradicionales. A partir de entonces el petróleo se transforma en el producto fundamental de la economía venezolana. A la muerte del dictador J. V. Gómez el país exportaba M8 millones de bolívares en productos petroleros, cifra superior al valor de toda la producción agrícola e industrial del país para ese año.

Pasemos ahora a exponer las consecuencias que ha tenido la explotación petrolera sobre la vida económica, política y social del país.

El inicio mismo de la explotación petrolera en el país generó un impacto que tuvo implicaciones inmediatas en todos los órdenes de la vida social. Vamos a señalar los aspectos de mayor importancia para comprender el proceso de transformaciones que se operan en el país desde entonces hasta el presente.

a) La introducción de la moderna tecnologia del sector petrolero

El primer efecto significativo de la explotación petrolera fue el traslado al país de la técnica y organización capitalista má avanzada de la época. Llegan al país, junt con la maquinaria y equipo necesario, lo técnicos extranjeros que las operarían, mientras que las decisiones más importantes se tomaban en las casas matrices ubicadas en e exterior. Los efectos de esta traslación d tecnología extranjera fueron de signo contra rio. Por una parte, servía de ejemplo para lo trabajadores venezolanos que llegarían con el tiempo a dominar la operación de los distin tos procesos técnicos de la actividad petro lera; por la otra, nos coloca en condicione de dependencia tecnológica, pues nuestn país no tenía ninguna posibilidad de participa en la producción y desarrollo de la maquina ria y equipo, actividad que se reservaban lo grandes países desarrollados.

En todo caso podemos señalar este aspecto con un balance positivo porque, además de propiciar el desarrollo de los trabajadores venezolanos sir vió de ejemplo para ser utilizado posteriormente en el desarrollo de la industria nacional.

b) La descomposición del campesinado y el desarrollo de la clase obrera y de la urbanización

A la llegada de las compañías petroleras extranjeras la economía agropecuaria tradi cional padecía una crisis crónica que deter minaba el estancamiento de toda la actividad productiva y condenaba al campesinado a una vicia de miserias sin escape posible. De allí que el inicio de las actividades petroleras generó en los trabajadores del campo, especialmente en aquellos ubicados geográficamente cerca de las zonas de actividad petrolera, un impacto considerable. Se inició así el éxodo campesino hacia dichas zonas con la cual comenzó el proceso de descomposición del campesinado que dura hasta nuestros días y el desarrollo, relativamente rápido de la clase obrera nacional.

Para 1927 el número de trabajadores empleados directamente por las empresas petroleras era alrededor de 20.000, a lo cual hay que agregar el nutrido contingente de trabajadores que acudía a los campos petroleros a servir en las actividades comerciales y de servicios (alrededor de 60.000 para dicho año) que allí se requerían, los cuales, encontraran o no trabajo, se sustraían de la actividad agrícola buscando evadir la miseria y explotación del latifundio.

A lo anterior hay que agregar el aumento de empleos por parte del Estado y el desarrollo de las obras públicas, lo que vino a favorecer también el éxodo campesino, hasta el punto que en el año 1926 los terratenientes tuvieron que pedir al dictador J. V. Gómez el cese de los programas de obras públicas y el regreso de los trabajadores a las labores agrícolas. Por otra parte, aumentó también la burocracia civil y militar que de 13.409 personas en 1920 subió a 56.170 para 1936.

Comienzan a configurarse así ‘dos Venezuelas”, una constituida por las zonas petroleras y las áreas urbanas hacia donde tiende a concentrarse el disfrute del ingreso petrolero, la otra, constituida por aquellas regiones donde no llegan los efectos del impacto petrolero, en las cuales continuarán dominando las relaciones serviles características de la Venezuela agropecuaria.

Como consecuencia de todo lo anterior la población rural comienza a perder importancia relativa, pues de un 80% que representaba en 1920 baja a un 61% en 1936; mientras que Ja población urbana sube en el mismo período de 20% en 1920 a 39% en 1936. Estas cifras reflejan un proceso que ha continuado, en el período contemporáneo, a partir de 1936, dando origen a una composición poblacional con un predominio de la población urbana que en la actualidad representa el 75%.

c) La nueva posición del Estado

El inicio de la actividad petrolera determinó importantes cambios, en el poder económico del Estado y en la naturaleza misma de la función que cumple en la vida económica del país.

Comenzaremos por señalar que los ingresos fiscales del gobierno subieron de 81 millones de bolívares en 1920 a 300 millones de bolívares en 1936, lo que representa una multiplicación por más de tres. Pero tan importante como ese salto es el cambio radical que se opera en la función económica del Estado venezolano.

En efecto, el Estado de la República agropecuaria era, desde el punto de vista económico, un ente pasivo, cuyos bajos ingresos dependían fundamentalmente de los impuestos al comercio exterior. Tales ingresos apenas alcanzaban para mantener la burocracia y el aparato militar y represivo que servía de soporte al sistema. Al convertirse en el principal perceptor de los ingresos petroleros a través del cobro de impuestos y regalías, el Estado pasa a constituirse en el ente económico más importante del país, pasando a ser la correa de transmisión entre los ingresos petroleros .y el resto de la economía.

Con este aumento de la importancia económica del Estado, aumenta también su responsabilidad sobre el tipo de desarrollo que va a tener el país, pues de su política económica va a depender en gran medida, el tipo de crecimiento que va a tener el país desde entonces hasta el presente.

d) El desarrollo del mercado interno y la introducción de un nuevo patrón de consumo

Ya hemos visto cómo durante el período agrópecuario la sociedad venezolana era una especie de archipiélago en el que cada hacienda, cada caserío, cada región se hallaba separada de los ciernas, por ei tipo de actividad económica y por la falta de vías de comunicación. En tales condiciones, cada una tendía a tener una economía de subsistencia. Las importaciones, que abastecían un porcentaje muy bajo del consumo nacional circulaban fundamentalmente en las áreas urbanas. En síntesis, no había un verdadero mercado nacional integrado.

El surgimiento y desarrollo de los trabajadores petroleros y el aumento del gasto público contribuyeron desde un primer momento a ampliar los ingresos monetarios que servirían de base al mercado nacional interno. En otras palabras, los sueldos y salarios pagados por las empresas extran jeras y los ingresos percibidos por la burocracia civil Y militar y los obreros estatales constituyeron el punto de partida de un desarrollo del mercado nacional cuyo sostenido crecimiento hasta el presente será una de las transformaciones más importantes inducida por la explotación petrolera.

A esto se agrega la apertura de vías de comunicación por parte de las petroleras y del gobierno, lo que permitió incorporar al mercado la producción agrícola de regiones que. hasta entonces habían estado casi totalmente cerradas al intercambio. Al mismo tiempo, por dichas vías de comunicación llegaban a esas regiones los productos importados.

Los nuevos ingresos determinaron un alimento en la demanda, lo cual sirvió para que la agricultura incrementara su producción de alimentos para atender las necesidades crecientes del mercado nacional. En efecto, con excepción de la leche, las papas, el trigo y el maíz, cuyas importaciones aumentaron rápidamente, la agricultura nacional abasteció con holgura la demanda interna, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En cambio, la demanda de bienes industriales, especialmente de los productos de lujo que consumían los viejos y nuevos ricos del petróleo, no podía ser satisfecha debido a la falta de una industria nacional. Esta circunstancia dio origen a una carrera acelerada de importaciones que subieron de 71.200.000 en 1921, a 299.200.000 en 1941 y a 8.252.000.000 en 1971.

El país se vio inundado de mercaderías importadas que han transformado progresivamente el tipo de consumo tradicional, ligado a la producción autóctona característica del período anterior. En otras palabras, cambió el patrón de consumo de la población venezolana en el que se introduce de manera creciente, los hábitos de consumo de los países desarrollados. Esto conforma otro tipo de dependencia, mucho más grave que la del período anterior, pues, como se demostró durante la Segunda Guerra Mundial, si se cierran los mercados exportadores de dichos bienes, el país sufre serias limitaciones de consumo, cosa que no había sucedido nunca en su historia.

 

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